sábado, 8 de diciembre de 2012

The Bet. Capítulo 6


#Día10 (Todavía sábado)
                                                                                                           Narra Brenda
Había salido corriendo del cine hecha una fiera.
Andrew me había besado al salir de la sala de proyección y había dicho "Solo es un beso", como si un beso fuera como un simple abrazo y no un intercambio de babas.
Para mí no había sido un simple beso, había sido mi maldito primer beso. No es que yo tuviera ansias de tenerlo, es más, no me importaba pero se suponía que debía ser así como en las películas mega cursis que a mamá le gustan ver.
Pero no lo fue. Solo fue, como dice Andrew "un simple beso"

#Día12

-No me contaste como fue tu cita, Brends - dijo mamá mientras conducía para llevarme a la escuela.
Mamá era una mujer de negocios, linda y muy cariñosa que trabajaba en una importante empresa del centro de Chicago.
Tenía los ojos verdes-agrisados, con largas pestañas perfectamente pintadas. Una nariz perfectamente simétrica y unos labios no tan carnosos pero perfectos cuidadosamente pitados con un labial de color melón.
Era delgada, alta y bien proporcionada, con cabello rubio y ondulado.
Nada que ver conmigo: una chica bajita y delgada. Había sacado la buena figura de mamá, pero no su perfecta altura. Tengo los ojos azules algo grandes, mis pestañas rizadas por naturaleza y una nariz algo simétrica pero no perfecta. Mi labio inferior carnoso y el superior un poco menos carnoso, pintados con un brillo transparente de sabor y olor a fresa. Mi cabello lacio y rebelde color café peinado en una despeinada cola de caballo.
Aveces me pregunto si seré adoptada, mi mamá la diosa de venus y yo aquí pareciendo un mamut con lepra.
Respiro hondo, y por milésima vez le digo perdiendo la paciencia que no era una cita.
-Claro, claro... ¿Pero como te fue en tu-no-cita. - dijo con la vista en la carretera sonriendo maternalmente.
Odio cuando hace eso.
-Supongo que bien, la película fue un asco pero al final... Bueno, no hay nada interesante que contar.
El carro fue deteniéndose poco a poco ya que el semáforo estaba en rojo.
-Se besaron.
Me ruboricé al instante y miré por la ventana rogando por que mamá no se diera cuenta.
Mamá me tocó el hombro y sonrió.
Yo la miré y negué con tanta fuerza que me tronó el cuello. Auch.
-No me mientas. Soy tu madre y me doy cuenta de las cosas, además ese color en tu cara te descubre. ¿Quién es el afortunado?
¡Rayos! Este es un gran defecto en mí, me ruborizo por todo.
-Nadie importante. - cambió el semáforo a verde - Vamos, avanza que llego tarde.
Todo el trayecto que faltaba a la escuela mamá siguió preguntándome sobre el jodido beso, como una adolescente chillando por que le diera detalles. Hasta que por fin paramos al frente de la escuela.
-Chau, má. ¡Que te vaya bien en tu junta!. - dije mientras me bajaba del carro a la velocidad de la luz ya que ya había sonado la campana.
Fuí directo a la clase de literatura, pero al momento de dar la vuelta por el pasillo de artes, estaba Andrew jugando a no-se-qué con sus insípidos amigos.
Respiré hondo e hice como que no estaba ahí y continué mi trayecto con orgullo.
-¡He, Brenda! - gritó aquella voz que era la última que quería escuchar éste día.
Sentí que mi corazón estaba a punto de estallar, mi estómago era presa de unas salvajes mariposas asesinas. Al instante me ruboricé.
¡Oh, vamos! ¿Qué me pasa? Solo es Andrew.
Me dí una cachetada mentalmente y volteé a verlo con una ceja levantada.
-No tengo los apuntes de trigonometría. - dije
El sonrió y se dio la vuelta para decir no se que a sus amigos, ellos rápido asintieron y uno de ellos, el corpulento que creo que se llamaba Doyle me guiñó un ojos, seguido de esto todos se fueron en grupo.
Andrew regresó su mirada a mi y caminó unos cuantos pasos para estar el y yo cerca.
-Ya no hay nadie, no disimules mas.
-Eres un asco, ¿lo sabías?
-Solo quería pedirte disculpas por lo que pasó el sábado.
Rápido la bilis en mi garganta se apoderó de mi.
No dije nada.
-Supongo que te ha de haber gustado que yo fuese el primero en darte un beso.
¡Ah, no! ¡Eso si que no!
Todo pasó muy rápido.
Yo ya estaba a centímetros de pegarle una cachetada cuando el tomó mi mano y me acercó a él.
El estaba a punto de besarme cuando yo le escupí en la cara.
No se como pasó todo pero la maestra de música y el director de la escuela estaban cruzados de brazos mirándonos con gesto reprobatorio

Este día había sido muy pesado, había estado en dirección junto a Andrew, había ganado una detención por 2 semanas y me habían dejado muchísima tarea incluyendo 2 exámenes para mañana.
Llegué a casa quejumbrosa y justo cuando me iba a tirar en el sillón como todas las tardes a mirar tv, capté una hoja sospechosa en la repisa de los recados.
La tomé, la abrí y la empecé a leer.
Mis ojos se estaban llenando de lágrimas
Cuando leí el último "Lo siento", no pude más y mis lágrimas cayeron por toda mi cara, hasta que humedecieron la maldita hoja.
Mamá me había mentido.
No había cambiado.
Me había dejado.
Sola.
De nuevo.
                                                                                                                    ~LizzieG.
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Demasiado tarde, lo sé, pero no había tenido tiempo para subirlo.
Espero que les guste.


3 comentarios:

  1. Acabo de descubrir tu blog, ¡te sigo! =)

    Beeeesos ^^

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  2. Que pondrá en la hoja de papel??
    A por el siguiente capiii!! :)

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